Algunas reflexiones sobre la lectura y la escritura

 El texto que presento a continuación es una síntesis del documento La escuela lee más. Formando ciudadanos lectores y escritores hacia la sociedad del conocimiento. Guía de recursos para docentes de EGB de la Dirección General de Cultura y Educación del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. En él se señala que el libro es una maravillosa herramienta que permite entrar en el mundo y leer la vida.

Lo importante es tener en cuenta que leer y escribir cobra sentido en nuestra vida – y en la de nuestros alumnos – cuando lo hacemos con un propósito determinado, utilizando diferentes estrategias que deben ser aprendidas a lo largo de toda la escolaridad.
Lo importante es lograr que los alumnos (y por que no los docentes) recuperen el placer por la lectura literaria. Pensemos que si el objetivo que se explicita en la Ley Federal de Educación es formar ciudadanos reflexivos y comprometidos, la única forma de lograrlo es por medio de la lectura y de la búsqueda para que los alumnos aumenten sus competencias pudiendo leer y entender un mundo que cada día es más complejo. Lo que debemos comprender los docentes de lengua y los de todas las áreas curriculares, es que la lectura y la escritura son complementarias, que se cruzan, se entretejen, se necesitan y se funden.
Cuando leemos y escribimos ponemos en juego una serie de recursos y estrategias – y no otros- que hacen que ese acto sea único y que tenga importantes consecuencias para el conocimiento. Estas competencias que hay que poner en juego obligan al lector/ escritor a adentrarse en el tejido del texto mismo para hacerlo propio.
En la guía de recursos se cita la siguiente frase que resulta sumamente clara en el momento de reflexionar sobre el trabajo con la lectura y la escritura:

No se pueden formar lectores sin que los alumnos lean y mucho.
No se pueden formar escritores si los alumnos no escriben.
Muy pocos se apropian de la lectura y de la escritura sino hay un medio que lo facilite y que lo invite a hacerlo.
Sólo por el contacto con la escritura y la transmisión de los hábitos de lector y escritor darán como resultado lectores y escritores.
Pero nada de esto será posible si el docente no se transforma a su vez, en un lector y escritor de su propia práctica..     Algunas propuestas de trabajo:
La guía para docentes que forma parte del Programa La escuela lee más, está estructurada en torno a 12 propuestas de trabajo. Algunas de ellas son:

  •  El hacedor de relatos: El lector debe enriquecer lo que lee con sus interpretaciones y con las técnicas de desciframiento que ponga en juego al leer. Sabemos que la literatura admite lecturas polisémicas que no se invalidan sino que se complementan y enriquecen mutuamente. Lo importante es encontrar los múltiples sentidos que puede tener un texto y de esa forma darle un significado.
  •  El narrador oral: Orales o escritas, las historias nos pueden llegar a conmover, a apasionar, a inquietar. La función del docente en tanto promotor de la lectura debe ser la de contar, marchar hacia los oídos atentos y acariciarlos, para redimirlos, salvarlos, liberarlos.
    Para mantener consolidado el hábito lector, para que no se quiebre un proceso en el cual la escuela debe orientar, se debe estimular el tránsito de los alumnos desde las bibliotecas escolares hacia las bibliotecas públicas. Por este motivo, la visita a una biblioteca pública es una muy buena salida para intentar motivar a los alumnos.
  •  El especialista en rompecabezas:
    El docente debe intentar recomponer el gran rompecabezas que significa la lectura del texto e intentar que sus alumnos puedan, a partir de fragmentos, ir descubriendo las características de cada obra en particular.  Algunas actividades son:
  • Buscar y seleccionar libros con temáticas o géneros similares. Leer los paratextos de cada uno de ellos (tapa, solapas, contratapa) u el comienzo de los relatos que abren los textos. Leer para la clase los distintos fragmentos y comparar cómo se presentan los personajes, el conflicto, el lugar donde transcurre la acción. Detenerse a insistir con el reconocimiento de estos aspectos para que los tengan presente en la próxima tarea.
  • Abrir estratégicamente cualquiera de estos libros y preguntar a cuál de los textos trabajados se refiere. El ejercicio pretende que los alumnos presten atención a las huellas de la lectura que hayan quedado de la primera actividad.
  • Construir hipótesis acerca de los que anticipan los títulos de los textos. Si los hubiera leer los subtítulos o os comienzos de párrafos o capítulos.
  •  El buscador de preguntas y respuestas:
    El interrogatorio didáctico es de gran utilidad para lograr la comprensión y el análisis de los alumnos. Algunas actividades son:
     Presentar al curso algún texto o imágenes que sean§ significativos.
     Proponerles interrogantes como: ¿Qué preguntas se harían§ sobre el texto?, ¿ Qué respuestas podemos obtener a partir del texto?, ¿Qué otras respuestas podemos dar con los conocimientos que tenemos del tema?. Leer y compartir textos ficcionales, y a partir de ellos trabajar con preguntas y respuestas de cierta complejidad.
     Escribir un texto en grupo y luego§ compartir y dialogar sobre lo producido.
  •  El científico y el informe:
    Al igual que un científico, se debe planificar el accionar del docente y del alumno al leer y al escribir. Si actuamos como científicos, las producciones serán cada vez de mayor calidad y cumplirán con los objetivos que nos proponemos. En este sentido también es importante que el alumno pueda acceder a lecturas de divulgación científica los efectos de poder conocer cuáles son las características de estas tipologías textuales. Pensemos que los alumnos tiene por naturaleza una inclinación natural a la ciencia y tal vez su lectura sea una posibilidad de acercarlos a los textos escritos. Lo interesante es que no se quede con la simple lectura sino que se intente posteriormente hacer trabajos de escritura de textos científicos.

Bibliografía:

Dirección General de Cultura y Educación (2003) La escuela lee más. Formando ciudadanos lectores y escritores hacia la sociedad del conocimiento. Guía de recursos para docentes de EGB, Buenos Aires, Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
Lic. Prof. Marcelo E. Bianchi Bustos
Licenciado en Enseñanza de la Lengua y la Comunicación. Profesor de Castellano, Literatura e Historia. Especialista en Educ. de Adolescentes y Adultos. Posgrado en Investigación Educativa de la Univ. Del Comahue.

Por: Ma. Laima Pacheco Martínez el: Octubre 17, 2006 05:18 PM

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